Hace años, cuando estudiaba en la Facultad de Ciencias, formaba parte de un grupo de estudiantes que compartíamos el evangelio. En cierta ocasión, me tocó ir con una hermana, quien solía ser bastante dinámica , solo que ese día parecía apagada y reacia a llevar el mensaje.
Habíamos completado la meta de personas con las que íbamos a compartir el mensaje de salvación y nos sentamos en un banco en medio de la tierra de Nadie, en la UCV. Como les dije, se veía apagada y yo no era un amigo muy cercano a ella; sin embargo, decidí preguntarle que le pasaba, a lo que me contestó que no estaba en comunión con Dios.
Pues, como usted debe saber, la escritura nos indica que el pecado hace división entre nosotros y Dios, y pensé que me hablaba de que estaba en una condición de pecado que la afligía. Siendo un creyente de poco tiempo, no sé cómo se me ocurrió tratar de ayudarla a confesar su pecado y guiarla al arrepentimiento, solo que, para mi sorpresa, su "problema " era que no había podido levantarse temprano y no tuvo tiempo de hacer su devocional.
Sus discipuladores le habían hecho pensar que por no realizar el "ritual" del devocional, es decir de tal hora a tal hora, con tantos minutos para cada parte, estaba desconectada de Dios y eso la descalificaba para compartir la Palabra.
Agradezco al Espíritu Santo por la rápida respuesta que brotó de mis labios: le dije que si quería se tomará unos minutos para hacer esa conexión. Sus ojos se llenaron con lo que ahora llamo una mirada de horror por mi "herejía." ya no recuerdo su explicación, solo que le dije que entonces le pidiera perdón a Dios y le concediera por su gracia reconectarse, eso le pareció más razonable y procedió a hacerlo.
En menos de dos minutos, sus ojos brillaban, la presencia de Dios había atravesado el velo religioso que le habían impuesto sus discipuladores. En lo personal no creo que eso haya cambiado para siempre su actitud de que no hacer el devocional "como Dios manda" es pecado, pero si que es posible pasar el velo que nos imponen o nos imponemos acerca de Dios y Su presencia.
Muchas veces leemos a Isaías en su sexto capítulo e imaginamos que fue algo maravilloso ver al Señor en Su Trono y escuchar el coro celestial. y debido a los velos culturales introducidos por el hombre, no esperamos que eso nos ocurra en una reunión congregacional. Incluso, aunque en secreto manejemos la idea de que algo así será la adoración en el cielo, no imaginamos que nos pase en la casa.
El problema es que los serafines, mientras alaban, declaran algo que a ojos de la masa de los creyentes es inaceptable: que "toda la tierra está llena de Su gloria" estoy seguro que más de uno de nosotros, en algún momento, pensó ¿Toda la tierra? ¿Donde? de hecho si como yo ha vivido después del movimiento de alabanza y adoración que dio vida a Canzion, ENLACE, y otros, tiene un formato de "cómo hacer descender la gloria de Dios." Y, si es malo para el canto o la danza, cree cosas tan estúpidas como que no es un adorador, por que para serlo se requieren ciertos talentos.
Pues le tengo una gran noticia, Toda la Tierra está llena de la Gloria de Dios por que cuando usted adora en espíritu y en verdad, y eso es un don de Dios, usted puede verla.
Okey, le parece demasiado fácil, bueno, si va a los salmos como el 150 o el 22 por citar al azar, hallará ideas como "todo lo que respira alabe a YHWH*" o "tú que habitas en la alabanza de tu pueblo"
Vea que la condición única exigida para alabar al Padre es respirar, no tener habilidades para el canto o la danza o la música. Por favor, tome aire, ahora suéltelo, ¡felicidades! califica para alabar a Dios. y la escritura dice que Él habita en las alabanzas de su pueblo, así que si usted cree en su corazón y ha confesado con su boca que Yahoshua**es el Señor, califica como pueblo y eso de que Habita, se entiende como hacerse manifiesto, palpable. Una antigua canción dice que cuando el pueblo del Señor alaba a Dios suceden cosas, de lo que habla es que cuando uno alaba y Dios se manifiesta , su manifestación produce cambios, hay sanidad, liberación, etc.
No vamos a quitarle méritos a quienes cantan, danzan y tocan instrumentos o escriben música, pero Dios no exige eso para manifestarse, tiene que ver con una sincera disposición en el corazón de quien le alaba, es decir, Dios está buscando a quien manifestarse,
Entonces ¿porque no ocurre algo así a todos todo el tiempo y porque no pasan maravillas en cada reunión?
Es mi opinión, y estoy trabajando en ello, es por causa de los velos mentales y culturales que bloquean nuestra percepción. Se pueden definir como creencias o expectativas ocultas en el subconsciente que no nos permiten creer que Dios está buscando adoradores con el simple propósito de compartir con ellos, solo por el hecho de que nos ama, si bien pueden existir aquellos velos mágicos mencionados por el mismo Isaias que se usan para capturar las almas incautas y que son producto del ocultismo y los poderes demoníacos, pero son igual de fáciles a la hora de eliminarlos.
Necesitamos reconocer que la Palabra nos dice que Dios nos está buscando para mostrarse, que la alabanza y la adoración son expresiones que parecen ejercer una gran atracción de esta manifestación, necesitamos comprender que la Gloria de Dios no desciende en ninguna reunión, porque esta llenando la Tierra y que debemos experimentarla, porque ese es el deseo de Dios.
No voy a decirle que tengo todas las respuestas pero al moverme en la oración y en el estudio de la Palabra pude percatarme de esta realidad y mi primera oración es que nuestro Padre Celestial quite todo velo que no me deja ser consciente de Su gloria y Su Presencia.
Lo mismo acontece con la oración tratamos de enviar mensajes a Dios en el cielo en lugar de aceptar que la sangre de Yahoshua** abrió un camino a través del velo que nos separaba y que ahora estamos ante el trono de su Gracia para recibir misericordia y oportuno socorro,
El Espíritu Santo no se fue a casa la noche antes del servicio de la mañana o a tomar el café en la tarde antes del servicio de la noche, ni se alejo corriendo para reportarse en el cielo dejándome solo en la tierra. Pero años de canciones y guías de oración que nos incitan a llamarlo para que venga, regrese, han hecho de tal idea algo tácito, es necesario convencer a Dios de que se aparezca, si añade a esto otras visiones e ideas erróneas sobre nuestra identidad y Dios mismo, obtiene un velo al que llamo "El Dios ausente" que hace que invierta largos períodos en suplicar algo que es el Deseo vivo de Dios: estar con nosotros y darse a conocer en medio de Su Pueblo que le alaba.
Le invito a comenzar a desafiar esos conceptos anti-bíblicos y pedir que todo velo sea quitado para disfrutar de una presencia manifiesta, eso pasará de su tiempo de alabanza a su tiempo de adoración, de su tiempo de oración a su vida diaria y eso cambiará como ve al mundo y al mismo mundo.
ahora bien, eso no significa que la gloria siempre va a ser igual, así como Dios es dinámico y renueva su misericordia cada mañana, Su gloria refleja su infinita sabiduría, así que cada día aprenderá cosas nuevas.
*YHWH (Transliteración del tetragramón hebreo)
**Translitera como Yeshua en hebreo del siglo I y Jesús en el latin del siglo XIV