miércoles, 15 de marzo de 2017

CAMBIOS PARA LOGRAR CAMBIOS 1


Uno de los fenómenos mas contraproducentes en el día a día de los últimos años en la vida de los venezolanos es el circuito de queja y critica, que desgasta la esperanza de la gente y alimenta la agresividad y la perdida de valores morales.
Por favor, no confunda la denuncia del pecado, que es una función profética de la iglesia y que no tiene bandera o color político, con la critica de la que hablamos, está critica solo señala las limitaciones y falta de recursos, magnificándola en muchos casos, actuando como maldiciones proféticas de auto cumplimiento.
Es necesario que cortemos con el ciclo de queja-critica-frustración, porque es como adoptar una posición de incredulidad ante las respuestas divinas a nuestras oraciones, es decir pedimos, nos dan, pero no lo tomamos por incrédulos.
Esta es una de las razones por las que los eventos masivos de oración no han impactado al país en un mayor grado de profundidad, claro no es el único, solo imagine que termina una gran vigilia, y la gente en el metro, u otro transporte,  comienza a escuchar las quejas y criticas de las personas y se enlazan en las conversaciones, o en su mente adoptan una actitud de acuerdo con sus palabras, lo cual es de hecho, una negación de las respuestas que declararon haber recibido del cielo durante la oración grupal.
Este fenómeno afecta a la gran mayoría de los creyentes, las atmósferas cargadas de insatisfacción, que se registran en las calle, muestran como los leviatanes siembran desaliento, contiendas, envidias, celos y venganzas, en cada lugar donde la critica y la queja han promovido las heridas y maltratos en los corazones de las personas.
Necesitamos cortar con nuestros propios ciclos de queja y critica, para poder oír la voz de Dios que nos guía; ya no solo el testimonio interior o nuestra conciencia, sino la voz del Espíritu de Dios que produce fe, y nos da aliento y esperanza.  una voz que no es tan sutil, pero que necesita completa atención para ser obedecida, pues así podemos entender que y como hacer lo que Dios está esperando de cada uno de nosotros, para dejar de lado nuestras pequeñas parcelas y cooperar con Dios en la parte que nos toca en la ejecución de Su voluntad.
Este primer cambio creara un espacio donde habrá reposo para nuestras almas, reducirá el desgaste y la perdida de nuestras fuerzas.
Sé que ante las situaciones que enfrentamos, sin incluir las capas de tinieblas producidas por las brujerías y hechicerías de diferentes actores en el ámbito nacional,  puede sonar a que cerremos los ojos a la realidad, pero amigos, la realidad que usted ve, es temporal, así que nuestro deber es poner nuestros ojos en el invisible, en Jesús (Yashua) quien es la garantía viva de que las promesas, que hemos recibido de Dios, están para ser manifestadas en nuestro tiempo.
Para muchos la queja y la critica los ha llevado a la desesperanza en la que piensan, aunque no lo expresen abiertamente, que llevará demasiado tiempo hacer los cambios necesarios, pero así como Dios en un día hizo nacer a la Nación de Israel, también puede borrar y hacer aparecer a una nueva Venezuela en un día.
Al renunciar a permanecer en el ciclo de quejas y criticas en que el país está encerrado, rompemos con la continua contaminación que el reino de las tinieblas arrojan sobre nosotros, para que se las multipliquemos con nuestra autoridad; por lo tanto significa reducir el impacto del mal en la tierra, pues cambia nuestra visión del negativismo desesperanzador hacia la visión celestial de un nuevo país, lleno de vida y propósito.
Este cambio de visión nos lleva a la necesidad de un segundo cambio interior, el perdonar y sanar el corazón del que ora, para poder tener misericordia en medio del juicio que la oración por el establecimiento del Reino y la voluntad de Dios, traerá en forma inevitable.
Necesitamos corazones limpios de las contaminaciones del odio, el rencor, el resentimiento por las cosas malas que han pasado y de las cosas buenas que jamas nos ocurrieron; limpios de los fanatismos políticos y religiosos que han separado en bandos a la nación; limpios de las separaciones ideológicas que abierta y ocultamente hacen imposible que oremos como un cuerpo con un propósito; necesitamos corazones limpios para ver el mover de Dios y caminar con su espíritu.

Al cerrar nuestros oídos y bocas al ciclo de queja y critica, y limpiar nuestros corazones pasamos a ser vasos de honra, donde Dios puede derramar un espíritu de oración ferviente, sin distinción de grupos o estilos.

Tal vez algunos quieren que entre en niveles mas avanzados, pero demasiada gente esta atorada en este tipo de ciclos y situaciones emocionales que les impiden unirse al propósito de Dios, agregue ademas a quienes siguen viviendo bajo depresiones y otros desordenes , por los que ya el Señor pagó para liberarles, ayudarles a ellos que conforman la mayoría del cuerpo a salir de sus prisiones personales, sin tomar en cuenta a los que tienen la iglesia por cárcel, pero una vez que hallamos dado ayuda a estos hermanos nuestros iniciaremos el ciclo de la guerra aplicada a los cambios

martes, 7 de marzo de 2017

Entrenando el Espíritu 4 (la voz de la conciencia)

Si bien el testimonio interior nos habla de la aprobación de Dios por las cosas, o su desaprobación según sea el caso, ¿cómo nos guía nuestro propio espíritu en la vida diaria? es decir, ¿nuestro espíritu hace algo por nosotros aparte de hablar en lenguas o darnos la señal del testimonio interior?

La respuesta es sí, nuestro espíritu es consciente del mundo espiritual y habla, aún antes de venir al Señor nos hablaba solo que la contaminación del pecado nos hacía incapaces de oírlo con claridad a medida que crecíamos en el mundo natural. la voz de nuestro espíritu es la conciencia.

En ocasiones tenemos la certeza de que algo que hacemos no es correcto  o simplemente está mal. Y esto ocurre aún en la más tierna infancia, así que todos tenemos un cierto sentido del bien y del mal que es innato. ¿como es esto posible?   se debe a que nuestro espíritu viene de Dios, y conservamos algunas intuiciones que se expresan por medio de la conciencia, lo cual la convierte en el órgano del espíritu que se conecta con el alma, por medio del cual se comunican.
Ahora bien, en una cultura de pecado, somos llenos de argumentos que justifican nuestros actos, hasta que ya no préstamos atención a esa voz, que es nuestro espíritu guiándonos hacia la voluntad de Dios.
Aún la pero de las personas tiene momentos en los que escucha esa voz y la obedece, experimentando cambios importantes en su vida¿Por qué? porque , aunque contaminado y envejecido, el espíritu de las personas conserva su conexión con Dios, lo cual es evidente pues vuelve a Dios (el espíritu)

También vemos que los esfuerzos fallidos que se convierten en cargos de conciencia, se pueden comparar con las obras muertas  de las que solo la sangre viva del Mesías puede limpiarnos, según lo expresa el escritor de Hebreos. y este es un punto importante por que al venir a ser salvos, tenemos una conciencia nueva, limpia, para guiarnos a discernir y juzgar nuestras acciones, pensamientos, sentimientos y actitudes, evitando graves consecuencias y obstáculos futuros.

La voz de la conciencia es sutil y debemos acallar nuestros pensamientos y opiniones para escucharla; igual que tener una referencia bíblica (no teológica o dogmática) junto al testimonio interior para confirmar lo que oímos. Y¿a que se debe tanta verificación? Simple, el mundo natural y el espiritual están saturados de voces , cada una con un mensaje que reclama nuestra atención, y se necesita práctica y humildad para diferenciar las fuentes  internas de las externas. y mucho mayor cuidado para hacer lo propio con las internas, pues la carne y sus deseos contienden para ser oídos y obedecidos.

La conciencia advierte y reprende, pero el espíritu del hombre puede expresar sus propias ideas y sentimientos, como en la ocasión en que hice las pruebas para ingresar a la alabanza, en el momento en que pisé la tarima supe que quedaría, que eso era lo correcto, y me llene de un gozo que provenía de mi espíritu pues estaba en la voluntad de Dios. Algo más complejo sucedió cuando intente concursar para un cargo de auxiliar docente en la universidad; apenas tenía los requisitos mínimos para concursar y mis competidores eran personas con experiencia, adicional a eso esta era la segunda vez que se llamaba a concurso pues los demás no habían aprobado el primer examen teórico.

Para colmo esa día se me quedó la calculadora, y tuve que hacer todos los cálculos a mano. faltaba media hora para terminar la actividad pero yo no podía entregar la prueba, la sensación de que algo estaba mal me lo impedía, aunque los cálculos eran correctos supe que existía un error. Ore y escuche una voz interior que me explicaba el error, el cual estaba en la primera pregunta, que valía el 60% de la prueba.  A mano necesite mas de tres hojas para sacar las cuentas, y sabía que no podría hacerlo todo de nuevo en el tiempo que quedaba, en ese instante, un compañero se levantó y le pedí la calculadora. A partir de ese momento borre y recalcule todo obteniendo un resultado distinto.
Mi conciencia me dio testimonio de que estaba equivocado , mientras la mente de mi espíritu recibió la respuesta correcta, tres días después resulte el único en resolver ese problema y obtuve el puesto.

Descubrir que esto es posible, nos exige mucha humildad pues es fácil ceder a la tentación de demostrar que tenemos todas las respuestas todo el tiempo, solo por orgullo.
Así pues, se requiere un morir cada día, para evitar que la voz de nuestra conciencia nuevamente se apague por el deseo de saber lo que Dios no nos esta diciendo.

Por supuesto, la voz de la conciencia es una alerta ante los deseos de la carne, y un activador para la buena voluntad de Dios. Aprender a escucharla nos  evitará malos momentos y hasta malas asociaciones, y nos llevará a tomar decisiones correctas y reconocer cuando algo viene de Dios. Debemos recordar que es una voz sutil, y, a diferencia del testimonio interior es independiente de la oración, se activa ante nuestras intenciones y acciones, y como todo lo espiritual se requiere valor y esfuerzo para desarrollarlo y más para mantenerla limpia y funcionando.

Tal vez en este momento dirá ¿quien puede ayudarme con esto? El mismo Espíritu de Dios le llevará a las personas correctas y su propia conciencia le dará testimonio de ellos.